Descubriendo el Universo (N°1)

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La explosión de una estrella en 2022 cambiará el cielo nocturno

explosion2022

      El profesor de la Universidad de Calvin (EE.UU.), Larry Molnar, junto con expertos del Observatorio de Apache Point (Karen Kinemuchi) y de la Universidad de Wyoming (Henry Kobulnicky) han predicho un cambio temporal en el cielo nocturno que será visible a simple vista. Será en 2022 y, según Molnar:

      “Existe una posibilidad de uno entre un millón de poder predecir una explosión como esta. Nunca se ha hecho antes”.

      La predicción de Molnar se basa en que una estrella binaria (dos estrellas orbitando entre sí) que se está monitoreando, se fusionará y explotará en 2022, momento en que la estrella aumentará su brillo 10.000 veces, convirtiéndose en una de las estrellas más brillantes del cielo por un tiempo, probablemente alrededor de un año. Esta estrella será visible como parte de la constelación del Cisne, y añadirá una estrella al patrón de estrellas reconocibles de la Cruz del Norte.

      “El proyecto es significativo no sólo por los resultados científicos, sino también porque es probable que capture la imaginación de las personas en la calle. Si la predicción es correcta, entonces por primera vez en la historia, los padres serán capaces de señalar un punto oscuro en el cielo y decir: mirad, niños, hay una estrella escondida allí, pero pronto acabará encendiéndose”, comenta Matt Walhout, decano de la universidad de Calvin. 

      El seguimiento de la estrella conocida como KIC 9832227, comenzó en 2013. El paso siguiente será pasar todo el año próximo examinando la estrella en todas las longitudes de onda. Si Molnar está acertado en su predicción tenemos espectáculo cósmico sin igual, programado para dentro de cinco años y será la primera vez que un grupo de astrónomos consigue captar el instante en que los dos miembros de un sistema binario de estrellas se fusionan y qué ocurre en los años que preceden a la gran explosión.

      Por: Sarah Romero

Nueva teoría sobre el origen de la Luna

origen-luna

      La nueva teoría apunta a que nuestro satélite, la Luna, se formó no como resultado de una colisión gigante única (Theia) sino por una serie de grandes impactos concatenados. Esto explicaría el motivo por el que la Luna parece estar compuesta por material muy parecido al de la Tierra y no por una combinación de remanentes terrestres y de restos de otro planeta.

      Los responsables de esta teoría son un equipo de científicos del Instituto Weizmann de Ciencias en la Universidad de Rejovot (Israel), que realizó alrededor de 1.000 simulaciones numéricas de grandes cuerpos planetarios -que no gigantescos- impactando contra la Tierra en su etapa de formación. En estas simulaciones, los impactos produjeron discos de escombros o desechos, que estarían formados probablemente por material terrestre. Estos escombros habrían acabado acumulándose para originar una pequeña luna que habría migrado para fusionarse con una Luna en crecimiento, según apuntan los expertos.

      Así pues, el origen de la Luna no habría que buscarlo en un único instante geológico, sino en alrededor de 20 impactos que se habrían producido durante muchos millones de años, y que conformaron lo que en la actualidad es nuestro satélite natural.

      Sin embargo, los mismos científicos apuntan que deben buscarse más evidencias para confirmar que esta hipótesis es realmente la correcta. Con suerte, el programa espacial chino Chang’e 5 con destino la Luna podría ofrecernos la solución a este vetusto dilema. La misión espacial recogerá la primera muestra de rocas lunares desde las famosas misiones Apolo.

      El estudio ha sido publicado en la revista Nature Geoscience.

Un asteroide casi choca con la Tierra y nadie se dio cuenta

Asteroide 2017 AG13

      La Tierra es constantemente amenazada por objetos que se mueven a toda velocidad por el espacio. Algunos llegan a chocar contra ella y otros no, causando daños que varían en función de su tamaño. El último de estos objetos, un asteroide de 34 metros, estuvo a punto de chocar contra la Tierra durante la tarde del lunes.

      Este meteorito, bautizado 2017 AG13, pasó pacíficamente más cerca de lo que cualquiera podría imaginar. Aproximadamente se movió a la mitad de la distancia de lo que lo hace la Luna, pasando entre nuestro planeta y Venus y atravesando la órbita de ambos.

      De haber chocado contra nosotros, habría liberado la energía equivalente a doce bombas nucleares como las que Estados Unidos lanzó en Hiroshima. Su tamaño y velocidad, de 15x34m y 16 km por segundo, hacen pensar en las posibles consecuencias que habría tenido de chocar contra un ciudad. El hecho de que no fuera avistado hasta el sábado por la tarde tampoco es tranquilizador.

      No obstante, según los cálculos de la NASA, este asteroide habría explotado antes de llegar a la superficie. El efecto se habría quedado en una mera explosión seguida de una onda expansiva bastante notable. Nada que ver con el meteorito que mató a los dinosaurios o con algunos de los fenómenos espaciales que amenazan a la Tierra a largo plazo.

      Por suerte para todos, en esta ocasión no hubo contacto, aunque podría haberlo en el futuro. La Universidad de Purdue calcula que se produce uno de estos impactos cada 150 años. El último de ellos se produjo en 2013 en Rusia, provocando daños en infraestructuras y destrozando los cristales de las ventanas cercanas.

      Los denominados Objetos Cercanos a la Tierra (NEO, por sus siglas en inglés) son habituales en la observación espacial. La Agencia Espacial Estadounidense calcula que serán 38 los que pasen cerca de nuestro planeta sólo durante este mes de enero, aunque la mayoría será de tamaño minúsculo.

      Vía: Business Insider

Una estrella se dirige hacia nosotros a 514.000 km/h

cometas

 

      514.000 kilómetros por hora puede parecer una velocidad de vértigo. Ciertamente lo es, incluso en términos astronómicos. Es el ritmo al que la estrella Gliese 710 se dirige hacia el Sistema Solar y, por lo tanto, hacia la Tierra.

      A 64 años luz de velocidad, esta estrella llegará a nuestro vecindario en unos millones de años. De aproximadamente la mitad del tamaño del Sol, provocaría la destrucción automática de la Tierra o cualquier otro planeta del Sistema Solar en caso de colisión. No obstante, no hay que preocuparse: Gliese 710 pasará tranquilamente a unos 77 días luz de nosotros por la Nube de Oort. O no tan pacíficamente.

      Los cálculos elaborados por la Agencia Espacial Europea estiman que el paso de esta estrella por una distancia relativamente cercana a la Tierra arrojará toda una lluvia de cometas sobre el Sistema Solar. Los elementos que se desprendan de ella pasarán cerca de nuestro planeta durante unos cuatro millones de años, lo que en términos de desarrollo de la humanidad viene a significar claramente para siempre.

      Es altamente probable que alguno de estos cometas choque contra la Tierra. Es un acontecimiento astronómico relevante, sin precedentes y muy peligroso, ya que alguno de estos cuerpos celestes podría ser de mayor tamaño que el que provocó la extinción de los dinosaurios, aunque ahora sabemos que no fue el único motivo. No hay forma de calcularlo con exactitud.

      Nada tiene que ver este fenómeno con una lluvia de estrella, formada por asteroides de mucho menor tamaño y que se desintegran al entrar en contacto con la atmósfera terrestre.

      Los autores del estudio afirman que será “el más perturbador encuentro en el futuro y la historia del Sistema Solar”. Además, su margen de error es del 50%, lo que significa que esta estrella podría pasar a solo 40 días luz, lo que aumentaría aún más su espectacularidad y peligrosidad.

      No obstante, teniendo en cuenta la distancia a la que se encuentra y la velocidad a la que navega el espacio, no hay que preocuparse por Gliese 710. Tardará bastante en llegar al Sistema Solar. Mientras tanto, la humanidad tendrá que buscar formas de colonizar otros planetas, proyecto en el que ya trabajan algunas mentes privilegiadas como la de Elon Musk.

      Vía: Agencia Espacial Europea y Bussiness Insider

Así será la Tierra dentro de 250 millones de años

Planeta Tierra desde el espacio

      La Tierra de mueve, y no sólo como planeta en su órbita alrededor del Sol. Los continentes, aunque pueden parecer inmóviles, se desplazan lentamente debido al movimiento de las placas tectónicas. Esto hace que el aspecto del planeta Tierra sea distinto al que tendrá dentro de 250 millones de años.

      Es el plazo de tiempo introducido en la recreación virtual elaborada por la Universidad de Yale (EE.UU.). En ella se puede observar cómo quedará configurada la Tierra debido a los sucesivos movimientos tectónicos que tienen lugar bajo los continentes. El resultado es bastante llamativo: se formará un nuevo continente nacido de la unión de Asia y América, que han decidido bautizar como Amasia.

      Este supercontinente incluye América del Norte y del Sur, que en su desplazamiento acabarán por hacer desaparecer el Mar Caribe y todas las islas de Las Antillas. También se esfumará el Ártico, atrapado entre estas dos grandes masas de tierra y Asia.

      Las placas tectónicas son las causantes de varios fenómenos terrestres, entre ellos los terremotos. No en vano, la mayor zona sísmica del mundo se encuentra en el conocido como Anillo de Fuego, la franja en la que se encuentran la placa de América y Asia. Allí es donde, como resultado de la fricción, surgirá Amasia.

      El nuevo continente seguramente no tendrá humanos sobre él. Es bastante probable que por entonces la especie de haya extinguido o emigrado a otros planetas. Ya hay proyectos para colonizar Marte durante las próximas décadas, por lo que no es descabellado pensar en esta posibilidad. Aun así, la hipótesis de la extinción sigue siendo la más plausible.

      No es el primer cambio que sufre la Tierra en cuanto a la distribución de los continentes. Se calcula que hace 200 millones de años todos los continentes formaban parte de uno solo. Su nombre es Pangea.

Recreación virtual de Amasia

Recreación virtual de Amasia

      Vía: Daily Mail

Fuente: ComputerHoy.com

La NASA captura una precisa imagen de la espeluznante ‘Estrella de la Muerte’ de Saturno

La NASA captura una precisa imagen de la espeluznante 'Estrella de la Muerte' de Saturno

La imagen de la luna Mimas de Saturno, tomada por la nave Cassini el 22 de octubre de 2016. / NASA/JPL-Caltech/Space Science Institute

      En su vuelo más cercano sobre Mimas, la luna de Saturno, la nave espacial Cassini ha tomado la quizá más detallada imagen hasta la fecha de este satélite del planeta. En la foto publicada en el sitio web de la NASA se aprecia el aspecto redondeado del enorme cráter de la luna y el gran pico existente en su centro. Su aspecto es muy similar a la Estrella de la Muerte de la saga de ‘Star Wars’.

      La imagen fue tomada el 22 de octubre de 2016 a una distancia de 185.000 kilómetros de Mimas, pero la NASA la ha publicado esta semana. El enorme cráter, que ha sido bautizado con el nombre del astrónomo William Herschel –descubridor de Mimas–, tiene un diámetro de 139 kilómetros, lo que representa casi un tercio del diámetro de la misma luna. Además, el pico de Herschel es casi tan alto como el monte Everest.

      Los científicos todavía no saben decir con certeza qué causó esta misteriosa formación, por lo que siguen estudiando tanto la cuenca de impacto como el terreno circundante. Esta imagen es la última de una serie de fotografías realizadas por la sonda Cassini, que está capturando impresionantes imágenes de los anillos y las lunas de Saturno.

La Estrella de la Muerte de la saga de ‘Star Wars’ y la luna Mimas de Saturno.Lucasfilm / NASA / RT

El misterioso Planeta Nueve podría ser un vagabundo

      El hipotético mundo que algunos astrónomos creen que se oculta más allá de la órbita de Plutón podría ser un planeta interestelar capturado por nuestro Sistema Solar en algún momento del pasado, sugiere un nuevo estudio.

      “Es verosímil que el Planeta Nueve sea un vagabundo: un mundo que viajaba por el espacio sin vínculo gravitacional a ninguna estrella y ha sido secuestrado”, afirmó el estudiante de la Universidad Estatal de Nuevo México James Vesper durante el 229.º encuentro de la Sociedad Astronómica Estadounidense en Grapevine (Texas) el pasado viernes.

      Junto con su mentor, el profesor de matemáticas y física Paul Mason, Vesper elaboró simulaciones computerizadas de 156 encuentros entre nuestro Sistema Solar y planetas huérfanos de diversas trayectorias y tamaños, informa Space.com. Las simulaciones muestran que en el 40% de los encuentros el planeta errante acabaría siendo capturado por el Sistema Solar. Estas podrían ser o bien una ‘captura suave’ –sin ser eyectado ningún planeta nativo– o con la expulsión de uno o más planetas a su llegada.

      Según las simulaciones, es poco probable que el Sistema Solar se haya encontrado con un planeta errante de masa mayor de la de Neptuno (17 veces mayor que la masa terrestre). En dicho caso el invasor habría sacudido fuertemente el interior de nuestro Sistema, alterando el orden y la densidad que ha mantenido hasta ahora.

      Se ha sugerido que la órbita del Planeta Nueve es elíptica y se sitúa a 1.000 unidades astronómicas respecto del Sol. Una unidad astronómica equivale a la distancia media entre el Sol y la Tierra.

      La existencia de dicho cuerpo celeste fue sugerida inicialmente en 2014 por los astrofísicos estadounidenses Scott Sheppard y Chadwick Trujillo, que atribuyeron la peculiaridad de las órbitas de un grupo de objetos espaciales en el exterior del Sistema Solar a la influencia de un gigante todavía no detectado.

      Desde entonces se han hallado más pruebas de la presencia de otros cuerpos que habitan las márgenes de nuestro sistema estelar.

      Foto: Ilustración artística del Planeta Nueve

Fuente: RT


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